México feminicida

Escrito sobre cortometraje

Por Daniela Acosta Lozano*

https://www.youtube.com/watch?v=KAGnRLPlRk8&t=33s

Mi nombre es Daniela Acosta y hace un par de meses hice un cortometraje que ilustra la realidad de los feminicidios en México. Fue un trabajo difícil, pero que hice y volvería hacer mil veces si eso garantizara abrir los ojos de más personas ante este importante movimiento.

Me introduje al feminismo ya hace bastantes años, entonces cuando me enteré de que el tema del cortometraje que tenía que realizar, debía ser social con gran repercusión actual, me decidí inmediatamente por el feminismo.

Pero no solo el feminismo como movimiento. Mi voz debía servir para las mujeres que la han perdido, al final de todo, ese trabajo se los dedico a ellas.

Ellas, que salieron o no de casa, solas o acompañadas, de falda o pantalón, de noche o de día, mujeres adultas o niñas. A todas ellas a quienes les arrebataron la vida. Mi video es para darles por unos minutos la voz que les quitaron.

Me gusta actuar desde que tengo memoria, entonces no fue un problema para mí ser la protagonista del video. Sin embargo, mis padres no estaban muy de acuerdo. Me han apoyado siempre, y esta vez no fue la excepción, pero estaba muy claro que se sentían un poco incómodos con el tema, pues yo tenía que actuar como la víctima de un feminicidio y ellos, como los familiares que sufren la pérdida. Una imagen que a ningún padre le gustaría tener en mente.

Mi propósito fue realizar un contraste, hablando en un inicio de cómo sería la rutina en un día común si mi personaje estuviera con vida. Para después, cambiar a lo qué pasó cuando murió.

Quise hacer el contraste notorio no solo en mi vestimenta, mis moretones o mi voz, sino también en los colores y los subtonos, cambiando de algo cálido a algo frío en cuestión de segundos, tan rápido como el bombeo del corazón que paró de latir.

Para el final de la producción, mi personaje ya no era sólo un personaje que yo escribí una tarde debido a un proyecto universitario. Sentí a través de ella y deseé con todas mis fuerzas que no me pase nunca.

Ni a mí, ni a mi madre, mis amigas, mis profesoras, conocidas, ni a ninguna mujer más. Vagos deseos que espero algún día se hagan realidad.

Hacer la foto de la desaparición fue un momento amargo, pues pensé en todas las chicas que en ese momento estaban desaparecidas. Me pregunto ahora, meses después, si habrán podido reunirse con sus familias, ya sea en muerte o en vida.

Al terminar el video y presentarlo a mis familiares, la mayoría culminó en llanto. Es comprensible, dado que es un tema tan sensible. Mentiría si dijera que no lloré una de las noches cuando repasaba el guión en mi computadora, pensando en todas las mujeres que fueron arrebatadas de su derecho a vivir.

En México mueren once mujeres a diario. Nada me asegura que, algún día, una de esas once mujeres, pueda ser yo. Por lo tanto, hacer este cortometraje fue algo cercano para mí. Algo que espero haya servido más allá de una buena calificación.

Espero haber ayudado a sensibilizar a más personas acerca del tema, dando la perspectiva de una víctima que tiene la suerte de ser un personaje ficticio, y que al mismo tiempo nos recuerda que nosotros no lo somos.

Y que, si yo soy una víctima real, no tendré la oportunidad de reiniciar el video y volver a vivir. Porque la vida no funciona así.

Hacer este video sin dudas fue una experiencia sumamente grata, que me llenó de conocimientos y perspectivas distintas de la vida. Hacer el guión, editar y grabar mis escenas fue algo interesante, un proceso que definitivamente disfruté. Y el haber hecho conciencia de un tema tan delicado no tiene precio.

Afortunadamente soy Daniela Acosta, y no Julieta Rojas, personaje que murió a manos del México feminicida en mi cortometraje. Afortunadamente tengo vida, y no me la han arrebatado por estar sola en la calle, tener malas amistades o simplemente ser mujer. Tengo voz, y la seguiré usando. Por mis hermanas caídas, las niñas, las hijas, las madres, abuelas. Por todas las mujeres de México. Juntas, alcemos la voz por quienes ya no están.

*Alumna de segundo semestre de Ciencias de la Comunicación

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