Cine de destrucción del mundo y otras catástrofes…

Por: Miriam Iglesias

Desde que era niña soy cinéfila de hueso colorado, gracias primero a mi papá y después a un par de volúmenes de la historia del cine que teníamos en casa y que yo absorbí como esponja.  Eso implica que soy una  persona demasiado dispuesta y muy fácil como espectadora: disfruto, río, lloro, me entretengo y me involucro con «casi» cualquier película, aunque en ese «casi» puede haber un mundo de cosas que definitivamente no veo, para dar un ejemplo, no soporto a Stallone (salvo Rocky 1, Avildsen, 1976) pero Schwarzenegger me gustó mucho en varias películas -además es El Terminator, no cualquiera. Tampoco soporto las comedias con personajes simples y de gags muy bobos, (aunque eran admirables los primeros cómicos como El gordo y el flaco Los 3 chiflados, humor simple, de gags, pero finísimo), me encanta el humor negro y las sátiras; por supuesto amo el cine que me hace reflexionar o el que me  brinda una experiencia estética superior (sí, el cine de autor o de arte).

Día de la Independencia

Independence Day**

En pocas palabras, me gusta ver de todo. A veces busco analizar lo que un filme nos brinda en sus diferentes aspectos, independientemente de si está clasificado como cine industrial, alternativo, independiente y de arte, que obviamente no son lo mismo, ni en su propuesta, ni en su discurso, ni en sus recursos narrativos y de producción. En ese sentido, hacer una reseña, crítica o análisis más profundo requiere un trabajo más detallado para ir revisando esas capas de sentido en las que se va conformando el discurso de un producto cinematográfico,  el cual por supuesto está sujeto a la interpretación más o menos documentada y experta de quien hace la lectura. No soy una crítica de cine especializada, pero sí una comunicóloga y amante total del séptimo arte.

Bueno, una vez que he declarado que clase de cinéfila soy, en esta ocasión me atrajo la idea de hacer comparaciones entre filmes que se estrenaron en el mismo año, con temática similar, pero con un discurso prácticamente opuesto, en las 2 ocasiones, con 25 años de diferencia, el director  de 2 de las cintas es Roland Emmerich, director alemán radicado en E.U. y realizador de algunas de las películas más taquilleras del cine ciencia ficción de destrucción global:  Independence Day (1996), Godzilla (1998), The day after tomorrow (2004), 2012 (2009) y este año se estrenó Moonfall (20022)*

Escena de Independence Day

En su momento el Día de la independencia (Emmerich, 1996) me pareció obviamente una película taquillera, que se fundamenta en lo que el cine hollywoodense ha hecho durante décadas: ser una fábrica de sueños y ser además el gran instrumento de transmisión del discurso de la ideología patriotera de los E.U. que se resume en 2: ser los paladines de la libertad y los héroes que salvan a la humanidad de cualquier amenaza interna o del espacio exterior; por supuesto con un gran despliegue de su arsenal en armas y en tecnología, en invasiones y desplazamientos militares, pero justificado, según ellos, porque están defendiendo LA LIBERTAD, así en mayúsculas. Así alimentan todo un imaginario simbólico, lleno de acciones épicas, personajes virtuosos y ejemplares en la vida cotidiana, superan cualquier obstáculo, desde un divorcio o abandono familiar y se enfrentan con valor a cualquier amenaza; son guerreros, hombres fuertes, honestos, buenos padres y compañeros. Este discurso heroico, patriotero y muy belicista en el cine, le ha otorgado a esa nación muchos votos, dinero y  una identidad cultural que los define y genera una admiración masiva al menos en el mundo occidental.

Cuando vi la película por supuesto que me cayó mal ese típico discurso, pero definitivamente es una película taquillera porque es muy entretenida, hay mucha acción, efectos especiales, gran presupuesto y una buena dirección, Emmerich es finalmente un buen director de cine industrial,  además de contar con un protagonista estrella como el carismático Will Smith. Este es un cine que «entretiene» pero no es inocente.

En ese mismo año, se estrenó la maravillosa y atípica cinta -desde el punto de vista de la estética visual- de Tim Burton Mars Attack! (1996),  la vi y salí del cine feliz, disfruté enormemente el humor negro y la burla ante un tema similar: una amenaza alienígena, pero en este caso los marcianos son unos personajitos chistosos y aparentemente inocentes, pero letales, sin ningún problema eliminan a quien se les ponga enfrente.

Mars Attack!**

El discurso de ésta es totalmente opuesto; Burton se burla totalmente del discurso heroico y patriotero como el de El día de la Independencia, en ésta el presidente mismo pilotea un avión militar, y «salva el día» junto a los carismáticos Will Smith y Jeff Goldblum.

Will Smith y Jeff Goldblum

En  Mars attack! el presidente de E.U. (un Jack Nicholson estupendo) es un tipo fuera de forma, aletargado y antiheroico que es abatido rápidamente por los marcianos.

Jack Nicholson protagonizando al presidente de E.U.

En esta historia, la solución para acabar con los marcianos se da de la manera más absurda, un joven que para la ideología norteamericana es un chico «raro», «antisocial» y «looser», descubre que lo que mata a los marcianos son las canciones super melosas de los cuarenta que su abuelita escucha en el asilo de ancianos y que ocasiona que les explote el cerebro. Así montado en una vieja VAN con un altavoz, y su abuelita junto a él, el chico recorre la ciudad transmitiendo esa música que acaba con los marcianos.

 

El final, con una ciudad casi totalmente destruida, se resuelve con una secuencia absurda en la que los protagonistas (Natalie Portman, nada menos) celebran  en una casual y espontánea ceremonia, el triunfo sobre los marcianos con un mariachi tocando en la escalera de la Casa Blanca. ¿Más humor negro que esto? Me dio mucho gusto que el mismo año se hubiera estrenado una película que contradijera el discurso de Independence Day,  esa burla irreverente fue muy refrescante. Esas son las maravillosas posibilidades que te puedes encontrar en el cine.

Back to 2022

Veinticinco años después de esas 2 películas,  se estrena primero Don’t look Up! en la plataforma de Netlfix, cinta que generó  mucha expectativa bastante polémica y comentarios negativos en las redes sociales. La historia trata, una vez más, sobre un meteorito enorme que va a chocar con la tierra y por la magnitud, la destrucción será total., aquí sí que no hay medias tintas, porque además realmente no hay nada ni nadie que pueda detenerlo. En este punto, recomiendo ampliamente el filme Melancolía (Lars Von Trier, 2011) ésta es una bellísima, sobria e inquietante película, no tiene nada que ver con las que estoy revisando aquí y merece un comentario aparte, dirigida por el impulsor principal del movimiento fílmico vanguardista de Dogma 55.

Escena de los científicos en Don’t look Up!**

Lo interesante de la de Don’t look Up! es que también es una sátira sobre la sociedad de hoy que de plano no puede reaccionar ante un evento de esta magnitud, la infoxicación es un hecho, además no hay forma de que la gente entienda, se ponga de acuerdo, se organice, ¡qué difícil es informar de algo hoy en día! Todos están pendientes de las redes sociales de los artistas, de los escándalos mediáticos y los conductores de noticias de TV son de lo más frívolo y superficial, así como son muchos en la vida real, ambiciosos y sin escrúpulos. Entonces los temas giran en torno a las redes sociales, la frivolidad y la indiferencia a las alertas de la ciencia; de hecho una de las reseñas que leí  propone que en lugar de decir «¡No miren arriba!» la película debería de  proponer «miren abajo, al sistema que está llevándonos a la destrucción» y es que, en ese sentido, el meteorito se presenta como una metáfora del cambio climático del que tanto se habla y del que se esperan catástrofes mayores si los gobiernos y empresas no actúan con mayor rapidez y decisión, que ya le ponen fecha de caducidad a la tierra (2050). ¿Pero entonces por qué recurrir a una amenaza del espacio exterior como parte de la historia? porque es más espectacular y fácil de digerir cuando las cosas vienen de «fuera»;  en contraste, el cambio climático está aquí y lo hemos ocasionado nosotros como especie y está sucediendo lentamente. ¿Recuerdan la historia de las ranas que están en una cubeta y se les va subiendo la temperatura del agua? pues eso. Finalmente, el meteoro es imparable, ¿el cambio climático también?  lo que sale a relucir es como siempre la estupidez humana, por eso el final es congruente, el meteoro acaba con la tierra, por cierto la escena post finale me pareció innecesaria, el final con la destrucción inminente de la tierra era suficiente, para decirle al público que así no hay final feliz.

Para finalizar, este mismo año se estrenó  Moonfall con la misma idea del choque de un meteoro con la tierra, en este caso, la luna. Acá sí hay salvación, sí hay acto heroico de unos personajes algo deslucidos y con los lugares comunes de varias películas del género: el astronauta retirado, incomprendido, «perdedor» y con problemas familiares, el científico «nerd» que nadie toma en serio y es un genio, la mujer valiente, preparada que no huye, le hace frente al problema y queda al frente de la NASA, más o menos lo mismo de decenas de películas. Sin embargo, me pareció muy rescatable el discurso sobre lo que es la luna; una superestructura construida por otra generación de humanos, los efectos del interior de la luna buenísimos, valen el precio del boleto, hay referencias y homenajes a Blade Runner (Scott, 1982) y un muy claro homenaje a Odisea 2001 en el espacio (Kubrick, 1968) ambas obras maestras del cine de ciencia ficción.

Moonfall *

De estas 4 películas que he comentado a grosso modo, me quedo con Mars attack! de Tim Burton, una joyita cinematográfica, tal vez un poco incomprendida, yo moría de risa cuando la vi, pero hubo gente que no aguantó las situaciones bizarras y antiheroicas,  ni su estética de historieta o película serie B.

* Moonfall (Reino Unido-Alemania-Estados Unidos-China/2022). Dirección: Roland Emmerich. Elenco: Halle Berry, Patrick Wilson, John Bradley, Charlie Plummer, Donald Sutherland, Stephen Bogaert, Eme Ikwuakor, Michael Peña, Wenwen Yu, Carolina Bartczak, Maxim Roy y Hazel Nugent.

**Independence day (E.U.1996). Dirección: Roland Emmerich. Elenco: Will Smith, Jeff Goldblum, Bill Pullman, entre otros.

**Mars Attack! (E.U. 1996) Dirección: Tim Burton. Elenco: Glenn Close, Jack Nicholson, Annete Benning, Pierce Brosnan, Sarah Jessica Parker, Michael J. Fox, Danny De Vito, Tom Jones, Natalie Portman, entre otros.

**Don’t look Up! (E.U. 2021) Dirección: Adam Mckay. Elenco: Leonardi Di Caprio, Jennifer Lawrence, Cate Blanchet, Timothée Chalamet, Meryl Streepp, entre otros.

Publicado en Cineosfera.

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